Por Rubén Candia, 5to Año Arquitectura
Ya es aberrante la
industria alimenticia mundial, que utiliza los animales como mero producto
económico, ya es bastante estúpido el concepto de “rodeo” como práctica
deportiva “tradicional”, como si fuera un elemento cultural que debiéramos
conservar. Una desfachatez desde donde se le mire: de práctica deportiva tiene
solo el concepto de competencia, porque los huasos que se suben sobre caballos
a acorralar novillos no son precisamente un ejemplo de salud física, y si es
tradicional, bueno, una pena, no quita esto que no se deba erradicar. Es peor
aun de hecho, que una aberración así se convierta en tradición es, por decirlo
menos, triste. Pero esto no es todo, ahora se podría venir el nuevo evento con
fines lucrativos de la temporada: La Caza turística de guanacos. Cuando Iván
Fuentes hablaba de la inoperancia política seguramente se refería a esto, aunque
en este caso se otorga a inoperancia de funcionarios públicos.
En el extremo sur
de Chile existe, según el SAG, una sobrepoblación
de guanacos, y como medida de mitigación propone la “caza turística” de estos,
a lo que agrega que sería un panorama atractivo para turistas extranjeros, que
dejarían sus dólares en nuestras tierras para poder participar de esto. Varias
preguntas surgen sobre esta situación, partiendo por la sobrepoblación: ¿Qué ha
pasado con sus depredadores naturales? ¿Dónde están los pumas? Antes de que la
intervención del hombre sobre ecosistemas fuera violenta, estos se mantenían en
un equilibrio y por miles de años la naturaleza se encargaba de aplicar sus
propias medidas de mitigación, luego, el hombre al pasar a “dominar” la
naturaleza, ha generado un desequilibrio que, obviamente, debe controlar. Pero
¿Qué medidas ha propuesto el SAG para que no se llegue a la situación actual?,
¿lo más inteligente que se les ocurre es la “caza turística”? es decir, medidas
de control de natalidad, desplazamiento de poblaciones de guanacos, protección
del puma, protección de sus hábitats ¿nada de eso? Además sorprende ese
espíritu emprendor, que ve ganancia económica en cualquier tipo de práctica.
Matar animales para atraer capitales extranjeros. No sé en verdad si seré muy
exagerado o las cosas en el mundo están tan mal que esto ni siquiera produce un
reparo moral. Podríamos otorgarle algo de culpa a ese modelo religioso
judeo-cristiano, en cuya teoría Dios entrega al hombre todo sobre la tierra
para que haga y deshaga a su antojo. Se equivoco dios parece con respecto a eso,
(nada hacía presagiar…) pero ni tanto se le puede culpar a eso, ya que la
biblia no habla de beneficios económicos (si de otras aberraciones, como
sacrificios por culto y esas cosas, pero corren por carriles distintos)
Propongo, por lo
tanto, la caza turística de políticos y de inoperantes públicos. Que se haga
una vez al año, que se haga tradición, así como el rodeo. Debiera ser, de
hecho, subvencionada, un fondo publico que salga de esos dos millones que se
designaron en el congreso para gastos operacionales, o reduzcan un poco el
gasto en lacrimógenas y se traslade a este fondo para comprar municiones, y
armar una buena fiesta, con harta cueca y vino tinto. Sera una hermosa
celebración, vendrán de todas partes del mundo, dejaran suculentas ganancias y
de paso mantendremos a raya a esa plaga de inoperantes.
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